Según expresan, "un jugador de 15 años del Club Punta del Este habría sido agredido físicamente por un integrante del cuerpo técnico del Club Colón".
Siempre de acuerdo al comunicado, "como consecuencia del incidente, el adolescente sufrió múltiples traumatismos y una herida en el ojo, lesiones que requirieron asistencia médica".
Los padres señalaron que "este nuevo episodio genera una profunda preocupación, no solo por las lesiones sufridas por un menor de edad, sino porque la presunta agresión habría sido cometida por un adulto cuya función es formar, educar y proteger a los jóvenes deportistas".
Además, remarcaron que "la violencia en el deporte infantil y juvenil no puede naturalizarse ni minimizarse. Los escenarios deportivos deben ser espacios de aprendizaje, respeto, convivencia y formación en valores, nunca lugares donde niños y adolescentes corran riesgo de sufrir agresiones físicas".
En ese sentido, solicitaron que "las autoridades competentes, la organización del fútbol, los tribunales deportivos y, de corresponder, la Justicia, investiguen los hechos con celeridad y determinen las responsabilidades correspondientes".
Finalmente, hicieron "un llamado a los clubes, entrenadores, dirigentes, padres y autoridades deportivas a reforzar los mecanismos de prevención y control para evitar que situaciones como esta vuelvan a repetirse", y concluyeron que "la protección de los menores debe ser una prioridad absoluta. Ningún resultado deportivo puede estar por encima de la integridad física y emocional de nuestros jóvenes. La violencia no tiene lugar en el deporte. El fútbol debe educar, no lastimar".