La institución tiene doble función: brinda atención especializada a niños y jóvenes con discapacidad auditiva y ofrece el servicio de terapias del habla a alumnos derivados de escuelas y jardines públicos de la zona.
En la actualidad asisten 21 estudiantes y son atendidos 30 niños con dificultades del lenguaje.
El centro es de horario completo, ofrece una propuesta curricular a la que se suman actividades recreativas y talleres que contribuyen a la formación integral de sus alumnos.
La institución cuenta con maestras capacitadas, intérprete, docentes de arte y de educación física. También trabaja una instructora de lengua de señas, una ex alumna que constituye el referente adulto sordo para los niños, cuya función es la transmisión de hábitos y valores.