Santiago Moratorio dijo a FM GENTE que su teoría del caso “es totalmente contraria a la Fiscalía”. La defensa pretende probar que la mujer “se vio enredada a través de una organización criminal y bajo amenazas de que le iban a matar a su esposo y a sus hijos la obligaron a brindar información”.
“Ella la brindó, por supuesto, pero bajo estrictas amenazas. Todo eso lo vamos a probar en el juicio esperando que se haga justicia”, añadió.
Moratorio reafirmó que su defendida “fue engatusada por una persona privada de libertad en Argentina”, un argumento que planea probar mediante transferencias que hizo la acusada y el testimonio de, por ejemplo, su hija de 16 años.
“Fue testigo de las amenazas del argentino. Vio cómo su madre era amenazada y cómo ella lloraba y estaba en un túnel sin salida, totalmente atrapada por una organización criminal”, señaló.
RELACION CON FISCALÍA
Sobre la vinculación con Fiscalía, Moratorio dijo que “no fue la que esperábamos ni la que estamos acostumbrados”.
“Tenemos un enorme respeto al trabajo de la Fiscalía, al doctor (Jorge) Vaz y todo su equipo. No hubo momentos de diálogo, de conversación (…) para discutir teorías del caso”, añadió el abogado.
“No existió la posibilidad de reunirnos previamente, no es lo que recomiendo ni parece lo más saludable para un proceso penal que busca la verdad material, el ser objetivos y en definitiva que se haga justicia”, cerró.
COPAMIENTO
Para Fiscalía, los dos hombres - de 18 y 32 años - vinieron desde Buenos Aires a cometer el delito que fue planeado por un tercer argentino que mantenía una relación por chat con la esposa de la víctima.
Según la acusación, los hombres ingresaron a la vivienda que se encontraba sin tranca porque la dueña de la misma la había dejado abierta para que ellos pudieran entrar. También les proporcionó un cuchillo que les dejó detrás de una maceta ubicada en el frente de la casa.
En el hogar también se encontraban los dos hijos de la pareja y la madre de la víctima, quienes no se enteraron de lo sucedido.
Los delincuentes se llevaron dinero en efectivo, $ 15.000 y US$ 2.500, tarjetas de crédito con saldo de $ 90.000, dos celulares y la llave de un auto. De este robo, la mujer cobraría el 40 % del botín.
El propietario de la vivienda recién pudo denunciar los hechos a la 7 de la mañana, luego de estar cuatro horas privado de libertad, según relató Fiscalía.
Tras un trabajo de Inteligencia, los argentinos fueron detenidos en el puerto de Colonia cuando pretendían viajar a Buenos Aires.
Fiscalía pidió nueve años de prisión para la mujer y ocho años para los dos argentinos por los delitos de copamiento, lesiones personales y privación de libertad.