Ivanier comentó que es un día que parecía muy lejano hace algún tiempo y destacó la emoción porque fue un trabajo arduo.
“Estamos ante un hito de la arquitectura y de la ingeniería del país”, dijo. El edificio mantiene las líneas icónicas de Ott, renovado y diferente en su interior. Cuenta con locales reubicados con nueva iluminación, un gimnasio con piscina, parques para niños, entre otros atractivos.