La jerarca explicó que la permanente afluencia de gente de otros departamentos para buscar oportunidades laborales en Maldonado, hace que muchos no tengan las “herramientas” para subsistir y queden en la calle.
Durante los meses fríos, casi todos los usuarios son hombres, según Vázquez, porque las mujeres tienen “otra fuerza” y se las ingenian de otra manera para no permanecer en estado de calle. Agregó que casi todos los que asisten aspiran a reinsertarse en la sociedad, pero muchos no están preparados para esa integración.
El refugio abre sus puertas a la hora 19:00 y además de un lugar para dormir, ofrece alimentación, atención psicológica y sanitaria. Pero en las calles de Maldonado y Punta del Este hay unas diez personas que se niegan a recibir esa asistencia.
Todos están identificados y ya conocen el refugio aunque, por diferentes motivos, se niegan a pernoctar allí. Como el caso del indigente de 75 años que ayer murió de hipotermia en la zona de la cancha de Central Molino, en la capital departamental.