Los abogados de Burgueño, Marcelo Domínguez y Gonzalo Fernández, habían pedido la absolución de su cliente o, en su defecto, una rebaja en la pena que se cumpliera en régimen de libertad a prueba, informó el matutino.
Agregó que la teoría del caso que la Fiscalía presentó frente al juez afirma que Balcedo y su esposa, Paola Fiege, hacían circular dinero ilícito a través de sociedades y utilizando testaferros, uno de ellos el mencionado abogado. La beneficiaria final de todas las acciones era Fiege. Para esto, utilizaban “sociedades pantalla” que siempre eran representadas por terceros para adquirir bienes de alto valor. Ninguna de estas sociedades tenía ingresos, explicó la crónica.
Para realizar esa “ingeniería” —en palabras de la fiscal— se adquirieron distintas sociedades comerciales. En la audiencia enumeró nueve sociedades anónimas, una de ellas de origen panameño. Solo una no tenía bienes.
Balcedo y Fiege fueron condenados a través de un acuerdo abreviado.