Sostuvo que es un aspecto preocupante, independientemente del caso puntual que hoy está en boga (San Rafael), porque “esto ya viene siendo una tendencia de la política actual de ordenamiento territorial de Maldonado”.
Recordó que las excepciones a la ordenanza comenzaron a aplicarse en el año dos mil, a raíz de la gran crisis del país, en una suerte de “franquicia al ordenamiento territorial” para promover la mano de obra.
“Eso implicó un cambio sustancial en la normativa vigente y hoy día volvemos a implementar la misma política y en definitiva los cambios que eso provoca en el ordenamiento del lugar no entendemos que son sustentables”, dijo.
En el caso San Rafale, Sciandro afirmó que “lo primero es oír a los vecinos, escuchar qué opinan ellos que son quienes pagan la contribución inmobiliaria, mantienen sus casas, tienen personal que está a cargo de esas casas y eso es desarrollo local. A esas personas debemos escuchar cuando planteamos una excepción de esta dimensión en el ordenamiento territorial vigente”.
foto: Correo de Punta del Este