Según relataron, hace meses venían reclamando la prisión domiciliaria y cuestionaron las condiciones de la cárcel, señalando que existía hacinamiento en las celdas, problemas vinculados al acceso a la medicación inhalatoria. También aseguraron que el recluso presentaba reiterados episodios de falta de aire y que habría solicitado asistencia médica.
Desde la cárcel afirmaron que no falleció en la unidad y el interno fue reanimado allí y posteriormente trasladado a CTI. También señalaron que, de momento, no confirmaron que se hubiera tratado de un ataque de asma.
La familia reclama que el caso no quede en silencio y exige que se investiguen las circunstancias del hecho.