Una de las primeras en llegar fue su viuda, Lucía Topolansky, que lo hizo acompañada de la médica personal del fallecido expresidente, y durante toda la jornada personas de todas las edades fueron ingresando para despedirlo.
Luego de que se cerraron las puertas del Palacio, cerca de las 16:30 horas, Mauricio Rosencof se encargó de dedicar unas palabras y leer unas poesías que le dedicó a su amigo y compañero de celda durante la dictadura.
Pasadas las 17:00 horas, el féretro fue trasladado a la explanada del Palacio Legislativo, acompañado de Topolansky y el resto de cercanos que lo acompañaron.
Mario Carrero, Eduardo Larbanois y Numa Moraes se encargaron de entonar el clásico "A Don José", y luego de un largo aplauso de la multitud, el féretro se dirigió a ser cremado y enterrado en la chacra de Rincón del Cerro, como era la voluntad del líder del MPP.