Estos dos hombres habían estado con Torres en San Carlos y según comentó en su momento su hermana en FM GENTE, le llamó la atención su presencia. Eso ocurrió el lunes 6 de febrero y a partir de allí no se lo volvió a ver.
Los sujetos salieron con la víctima en su vehículo, que había comprado poco tiempo atrás y dieron algunos vueltas, lo que fue reconstruido por los investigadores mediante las cámaras de seguridad de la vía pública y también por los teléfonos celulares y sus conexiones con las distintas repetidoras.
Seguramente en el trayecto hacia el Oeste, a Montevideo, ocurrió algo que decidieron matarlo para robarle algunas pertenencias y poder utilizar su tarjeta, lo cual no habrían podido concretar.
Tras darle muerte, lo arrojaron atado de manos y pies en un predio cerca de Pan de Azúcar, a unos 70 metros la ruta interbalnearia.
Posteriormente apareció su auto, un Chevrolet Spark, color blanco, quemado en la zona del parque Rodó en Montevideo, indicio que hizo pensar lo peor a los familiares y a la policía.
Una semana después de desaparecer, el domingo 12, fue ubicado el cuerpo en avanzado estado de descomposición y como señaló el forense Sergio Mozzo en FM GENTE, el terreno y las condiciones del clima ayudaron a un más rápido proceso de deterioro.
Esto imposibilitó definir en un primero momento el sexo de la persona que tras las pericias de rigor se determinó que era un hombre. No se encontró en los estudios primarios ningún impacto de bala o cortes. Ahora se cumplen análisis para determinar la causa de su deceso.