La información que el sistema electrónico recogió, sin aplicar sanciones, mostró cómo fue evolucionando el comportamiento de los usuarios en varios puntos de la Interbalnearia cuando se comenzó a difundir que se haría cumplir los límites de velocidad establecidos.
Se pasó de no dar cumplimiento a lo que establecía la cartelería a un respeto casi total de lo establecido.
Además, se refirió a intervenciones a cumplirse en el departamento por parte del ministerio, señalando que las barrancas en balneario Solís donde están el club y el hotel Alción están cerca “del colapso”.