A su juicio, las empresas de seguridad pueden “apoyar” en materia de vigilancia y disuasión, pero “nunca en la represión del delito porque esa es una tarea de la policía nacional”.
Si bien entiende que es “evidente” la apuesta del gobierno a la Policía y la “dignificación” y profesionalización” registrada en los últimos años, Garcé considera necesario “buscar es el aumento de la productividad del policía”.
Uno de los caminos, pero no el único, es en su opinión continuar mejorando la remuneración porque eso permitirá “seleccionar mejores candidatos”. De esta manera, Garcé cree que se podrá revertir paulatinamente el “problema” de que ingresar a la Policía es “la última alternativa” en el mercado laboral.
En otro orden, Garcé rechazó de plano la posibilidad de destinar soldados a patrullar las calles. “La calle no es el escenario para que prevalezca la lógica del enfrentamiento de guerra. El ejército afuera de las cárceles, sí. Y también en las puertas, pero no en la calle”, sentenció.