Espino señaló que recientes incidentes, como la estafa de US$700.000 a un cliente que no pertenecía al BROU, resaltan la necesidad de una acción coordinada entre todas las instituciones financieras, incluyendo campañas de prevención en colaboración con el Banco Central.
En cuanto a los protocolos de seguridad, explicó que el banco ha implementado medidas rigurosas para casos en los que los clientes desean retirar grandes sumas de dinero, como la intervención del personal y la colaboración estrecha con la policía.
También destacó la importancia de la tecnología, como la posibilidad de bloquear transacciones sospechosas a través de la línea directa del banco.
En relación a la seguridad de los cofres, Espino explicó que el banco respeta la privacidad de los clientes y que el personal está capacitado para advertir sobre posibles riesgos, aunque no puede impedir que los clientes retiren su contenido.
Espino también resaltó la importancia de la educación y la concienciación en la prevención de estafas, instando a la sociedad a estar alerta y a denunciar cualquier actividad sospechosa a la policía y al banco.