Las autoridades consideraron que el mensaje es un tema político en un evento deportivo. El secretario de Negocios del Reino Unido, Peter Kyle, calificó el hecho como "inapropiado" y pidió que el organismo rector del fútbol actúe.
Por su parte, la FIFA confirmó la apertura de un expediente disciplinario para analizar si existió una infracción a su reglamento, que prohíbe la exhibición de mensajes políticos durante las competiciones oficiales. Entre las posibles sanciones se manejan multas económicas.