En el marco de la espera, el hijo de 17 años del asesinado profesor, protagonizó un incidente en el cual tomó a golpes de puño al abogado Julio Pereira, que defiende a su madre Lulukhy y a la amiga de ésta, Leticia, ambas formalizadas por su participación en los hechos que culminaron con la muerte de Vaz.
El joven fue separado por otros abogados y familiares presentes en el lugar y podría ser denunciado por el Dr. Pereira por este hecho. Poco después del incidente, Pereira compareció ante el médico forense en los consultorios ubicados en la planta baja del centro de justicia.
Luego de comenzada la audiencia, la fiscal Andrea Naupp dio a conocer que finalmente culminaron las pericias practicadas en los celulares de los imputados y que por tanto solicitaba una prórroga de 90 días en la medida cautelar de prisión preventiva para Lulukhy Morales, Leticia Giacchino, Mauro Machado y el jardinero Silvera.
Además, Naupp informó que debía re-interrogar a los formalizados así como a otros testigos al tiempo que analizar toda la prueba, entre otros aspectos.
En su momento, el Dr. Julio Pereira hizo mención a la agresión que sufrió por parte del hijo de su defendida Morales; dijo que también fue amenazado y que "el muchacho está bastante desequilibrado" y que no sabía si en una futura audiencia el joven "no iba a andar armado". Pereira quiso que por ese hecho las futuras audiencias fueran de carácter privado pero la fiscalía, la defensa de la familia de la víctima y el juez entendieron que lo sucedido era un hecho anterior y ajeno a lo que acontecía dentro de la sala de audiencia. No obstante, el joven agresor no podrá concurrir al resto de las audiencias del caso.
Finalmente, el Dr. Diego González Camejo luego de escuchar a las partes dictaminó que los cuatro formalizados continúen en prisión preventiva pero lo otorgó por 30 y no por 90 días.
El quinto formalizado por este caso, chofer que trajo a los sicarios desde Montevideo y luego los devolvió a la capital, continúa cumpliendo prisión con carácter domiciliario.