Destacó que “en este momento está muy cascoteado”, aunque “sé está acostumbrado… No le hace mella, Pero es bueno ir a darle un abrazo a un amigo”.
De todas formas, dijo que siente que están viviendo cosas “similares. Además de la exigencia de adherirse a una disciplina que a veces no corresponde, está el otro tema: la falta de respeto. Darío, por encima de todas las cosas, es una persona sumamente respetable. Ha puesto el cuero y ha bancado personalmente todos sus desafíos a la centralidad del Frente Amplio. Y ha estado y ha seguido. Por tanto, que lo inviten a irse, es una falta de respeto. Yo no sé quien lo invita a irse qué galones más que él tiene”.
Apunto que, entre otras cosas, Pérez “le ha dado al Frente un electorado propio, como ningún otro dirigente del interior tiene. Porque los dirigentes del interior van montados en los votos de los dirigentes nacionales, El único que tiene votos propios es Darío Pérez”.
Consideró que, en temas políticos, “muchas veces Darío y yo estamos en la antípodas… Yo no le recomendaría que se fuera (del FA). Le diría que, si en algún momento está harto, tiene muchos amigos que lo van a recibir y lo van a respetar, como no lo está respetando adentro”.
El ex legislador frenteamplista, que entregó su banca en setiembre, dijo que está terminando “una gira nacional”. Dijo que recorrió el país para plantear dos temas centrales: la necesidad de que en 2019 haya n cambio de gobierno, “porque el que tenemos está sin agenda y el país está detenido”; y que “los partidos de la oposición, antes del período electoral tienen que ser capaces de sentarse en una mesa y ponerse de acuerdo por lo menos en algunos lineamientos” en temas como inserción internacional, economía, seguridad, educación y salud, entre otros.