La colisión fue inevitable. Díaz chocó su moto contra la camioneta y experimentó graves lesiones. Sufrió la fractura expuesta de su muñeca izquierda y de su rodilla izquierda, los plásticos de la moto se incrustaron en su cara y también en la pelvis, donde tuvo un gran corte con profuso sangrado.
Su acompañante experimentó traumatismos leves, en tanto el bebé se golpeó una pierna y resultó con un corte en la boca, según el diagnóstico primario realizado en el lugar del siniestro.
Dentro de la camioneta, cargada de escolares, cundió el pánico. Desde afuera sólo se escuchaban gritos y eso preocupó a los socorristas, que no lograban ver hacia adentro del vehículo debido a los oscuros vidrios polarizados.
La tensión se agravó porque, probablemente debido a los nervios, el conductor no conseguía abrir la puerta. Finalmente, se constató que los chicos resultaron ilesos.
(producción y fotos: Martín Clavijo, Vía Pública)