Indican que los hechos se desarrollaron “con gran tensión, afectando la integridad emocional y física del equipo de salud”.
“Situaciones como estas generan un clima de temor e inseguridad que atenta directamente contra el derecho de los trabajadores a desempeñar sus funciones en condiciones dignas y seguras”, reclaman.
Añaden que desde la federación comprenden que el contexto en el que se desarrollan las atenciones en salud mental pueden implicar "momentos de angustia, frustración o desesperación", tanto para usuarios como para sus familiares, “sin embargo, nada justifica la agresión ni la violencia hacia quienes están allí para ayudar”, señalan.
La federación expresó solidaridad con los trabajadores del Hospital de San Carlos y exigieron a las autoridades de ASSE “que refuercen las medidas de seguridad, acompañamiento y protección al personal de salud”, particularmente “en áreas de alta sensibilidad como la de salud mental”.
Foto: Hospital San Carlos