Viñales admitió que se retrasó el proceso de la licitación, ya que este año se modificó para dar opción a que una misma empresa se haga cargo de la instalación y mantenimiento de las casetas durante dos temporadas consecutivas.
Lamentó que, en la asamblea, haya naufragado una propuesta de guardavidas locales para bajar a las playas donde sí hay casetas. El jerarca explicó que la propuesta locataria naufragó ante la oposición de guardavidas de fuera del departamento, que en su mayoría provienen de Montevideo. El servicio contará este verano con unos 200 funcionarios.
Viñales informó que se está terminando la instalación de casetas en Piriápolis y estimó que “el sábabo o domingo” concluirán todas. Recordó que el año pasado el servicio de guardavidas comenzó el 2 de diciembre y que en 2011 estaba previsto comenzarlo este jueves 8, pero se retrasará por lo menos tres días.
El director remarcó que la empresa adjudicataria está trabajando en tiempo y enfatizó que la demora se debe a problemas “burocráticos” con la licitación pública. Por la instalación, mantenimiento y desarmado de las casetas la empresa cobrará 150 mil dólares.
“NO ESTÁN LAS CONDICIONES”
Por su parte el delegado de AGM, Walter Burgueño, aseguró que el problema trasciende la cuestión de las casetas pero aclaró que no están en conflicto, sino reclamando mejores condiciones para el desempeño de su tarea.
A modo de ejemplo, Burgueño explicó que los equipos de comunicaciones están en malas condiciones debido a fallas en las baterías de las radios.
“No están las condiciones para dar el servicio, pero no estamos en un pre-conflicto. Viñales se ha portado de manera impecable, nos ha solucionado una cantidad de problemas y ha sido un guardavida más”, aclaró.