Afirmó que si bien no obligan a nadie a tomarla, el que no pueda encontrar otra solución, puede consumirla sin problema alguno.
El jerarca comunicó a la URSEA y el MSP que los análisis para el consumo son correctos de acuerdo al monitoreo realizado.
En cuanto al olor, dijo que persistirá mientras haya agua bruta en la laguna, algo que está siendo tratado.
El apagado del gusto mientras tanto, continuará mientras esté impregnado en las paredes de las tuberías por lo que es imposible establecer un plazo.
Este problema disminuyó en forma muy notoria y no hay casi reclamos diarios, afirmó.
Dijo que la situación se dio por altas concentraciones de algas, una situación novedosa, que se debe a las altas concentraciones de nitrógeno y fósforo, así como las condiciones climáticas.