La novedad, que corrió como versión o rumor, pareció confirmarse cuando se constituyó una comisión de funcionarios de la policía para tomar datos del presunto intento delictivo.
Los efectivos pronto notaron que el cajero estaba intacto; ninguna señal de agresión de alguien que hubiese intentado llevárselo o violarlo.
Revisando notaron que había una filtración de agua de lluvia que se deslizaba a la zona de los circuitos electrónicos que activan las funciones del cajero.
Concluyeron que esa pudo ser la causa de la activación de la alarma: que el agua se hubiese convertido en puente entre dos pistas del circuito impreso donde no debía haber conducción eléctrica, y ello haya activado la advertencia.
El incidente fue cerrado a nivel policial aceptando esa hipótesis como la causa de la alarma, según la fuente policial.