“Hoy estoy de ocupa de mi propio departamento”, dijo Gabriela a FM GENTE.
Fiscalía comenzó a investigar a la escribana de 55 años desde setiembre de 2024, sin embargo, los damnificados aseguran que sus maniobras fraudulentas comenzaron mucho antes.
Este miércoles fue condenada por reiteradas estafas, entre ellas, una cometida contra su amiga.
“Yo era íntima amiga de ella y de toda su familia, era mi hermana del alma y confié en ella”, expresó Gabriela en diálogo con FM GENTE.
La damnificada vendió su apartamento y le compró otro a su amiga por 254 mil dólares. A raíz de los trámites que la escribana debía realizar, Gabriela le entregó la carta de pago total del bien, que es un documento que acredita el pago de una deuda.
La escribana se apropió del apartamento a través de maniobras fraudulentas y, con Gabriela viviendo allí, hipotecó el bien con un prestamista. Esa hipoteca, como sucede con todas, permite al prestamista tomar la propiedad si la persona no paga el préstamo.
Por el momento el inmueble en el que vive Gabriela no ha sido hipotecado pero es cuestión de tiempo que esto suceda y sea desalojada.
“Hoy estoy de ocupa de mi propio departamento. Yo crío un nieto, ella lo sabe muy bien, tengo la tenencia de un nieto desde que es bebé. Mi nieto y yo quedamos en la calle”, lamentó.
La damnificada no quedó conforme con la condena que recibió la escribana. “Estafó a muchas personas, muchas de ellas no hicieron la denuncia como lo hice yo”.
“Ella tendría que haber estado presa mucho antes, porque ha venido haciendo estafas desde hace mucho tiempo”, expresó.
También consideró injusto “que elija el lugar donde estar presa”. Su abogado solicitó al juez que no fuera enviada a la cárcel Las Rosas sino que se aloje en una prisión de Lavalleja.
Gabriela manifestó que le costó “horrores” denunciar a la escribana y expresó: “Fui doblemente traicionada porque era una íntima amiga y porque me quedé literalmente sin nada”.