El hombre habría utilizado la inteligencia artificial para detallar cómo llevaría adelante el hecho, mencionando que tenía un arma, una soga y cianuro, e incluso que intentó contactar a un sicario, quien rechazó la propuesta al tratarse de un menor.
La empresa OpenAI, responsable de ChatGPT, detectó el contenido y lo informó a las autoridades de Estados Unidos, que a su vez dieron aviso al FBI. Luego, se notificó a las autoridades de Brasil, que procedieron a la detención del hombre, quien quedó en prisión preventiva.
Desde cambios en los términos y condiciones aplicados en 2025, las empresas pueden alertar a las autoridades cuando detectan planes de violencia hacia terceros. Sin embargo, estas políticas no se aplican de la misma forma en casos de autolesión, donde rigen otras reglas de confidencialidad.
El detenido sostiene que no tenía intención real de cometer el crimen. La investigación continúa y el caso sigue bajo análisis de la Justicia brasileña.