“Era el único hogar que había para adolescentes y se hacía difícil la convivencia entre quienes permanecen y los nuevos que llegan en forma diaria. El hogar Amanecer es, además, una suerte de último escalón para los jóvenes de Maldonado que han fracasado en otras instituciones”, analizó el director departamental de INAU, Diego Barboza.
El nuevo hogar alberga a ocho adolescentes de entre 13 y 17 años de edad, seleccionados del Amanecer según su estabilidad emocional y sus actividades (estudio, trabajo). Los cuatro varones y las cuatro mujeres conviven con dos funcionarios adultos que dirigen la casa e intentan aplicar un modelo de crianza y de cuidados con un concepto de familia.
Paralelamente, un equipo técnico trabaja con los internos para que puedan vincularse nuevamente con la familia que perdieron o desarrollarse e integrarse fuera del sistema de INAU. No todos podrán lograrlo: algunos llegaron de otros departamentos, vivían en situación de calle o no ven a sus familiares directos desde hace varios años.
“Se crea un dispositivo para darles otro contexto al proceso de cuidado. Estamos construyendo un sistema de cuidados que permita estabilizar a los adolescentes y ayudarlos a que transiten hacia la adultez de la forma más contenida posible. Se trata de hacer un corte profundo en el proceso de deterioro que sufre la sociedad uruguaya en algunos sectores”, detalló Barboza.
“El fracaso son las familias y hay que trabajar con ellas mucho más. Estamos construyendo nuevos modelos de cuidados alternativos a la familia. Estamos yendo a una forma de cuidados con dispositivos nuevos, creados desde Maldonado con la intención de que puedan replicarse en otros departamentos”, concluyó el director.
(fuente: INAU)