Los estudios y pericias recabados hasta el momento alejan la hipótesis sobre que las llamas que calcinaron a las dos personas pudieran no haber sido fortuitas.
La fiscalía General de la Nación afirmó en el transcurso de las actuaciones que no había elementos para pensarse en un homicidio y que era investigado como “muerte dudosa”, si bien se realizó la autopsia a los cuerpos y se enviaron algunos elementos para ser periciados en Montevideo.
Los elementos recabados hasta ese momento no apuntaban a signos de violencia en los fallecidos.