Las razones argumentadas por la administración tenían que ver con informes de la Dirección de Medio Ambiente y de Higiene en las que se establecían algunas objeciones en cuanto al funcionamiento de los baños del parador, fundamentalmente en temporada, la presentación exterior del edificio, el saneamiento y, en definitiva, los servicios acordes al lugar adonde se encuentra.
A partir de allí se abrió una instancia de diálogo en la que participaron directamente el Intendente y la Directora General de Educación Técnico Profesional, María Nilsa Pérez en la que se fueron ajustando los aspectos cuestionados por la administración de forma de lograr que la Escuela de Alta Gastronomía siguiera funcionando en ese edificio pero, a la vez, cumpliendo con las condiciones aspiradas por la IDM.
Es así que el pasado 20 de octubre se firmó una nueva resolución, la 07723/2017, por la que la administración autoriza la firma de un contrato de comodato con la UTU hasta el final del actual período de gobierno.
En las consideraciones se da cuenta que las partes acordaron en puntos básicos para hacer posible la continuidad del comodato.
En primer lugar se acordó que el plazo del comodato será hasta la finalización del actual período de gobierno. En segundo lugar, la administración exigió la necesidad de habilitar baños al uso público, como forma de brindar un mejor servicio a los turistas que veranean en esa playa. En tercer lugar, en caso de que se realicen obras en el Parador, las mismas deberán ser informadas previamente a la Dirección de Planeamiento de la Intendencia. En cuarto lugar, será de cargo y responsabilidad de la Escuela de Alta Gastronomía el mantenimiento y cuidado de los espacios verdes que rodean dicho edificio, de manera de jerarquizar el lugar y tener una infraestructura acorde a nuestro principal balneario. Un quinto punto establece que está prohibida la instalación de cartelería de tipo comercial o de difusión de marcas en los espacios exteriores de la Escuela de Alta Gastronomía. El punto sexto da cuenta que se coincidió en que los consumos de luz y agua potable deben ser de cuenta de la Escuela de Alta Gastronomía, y, por tanto, los contadores de UTE y OSE deberán estar a su nombre.
En el documento oficial también se establece que la firma del comodato redundará en beneficio de ambas instituciones, de los estudiantes y de la imagen y servicio que se requiere en una zona turística de estas características.