“La intendencia va a comprar lugares abandonados para realizar estacionamientos. Antía duplicó el dinero que tenía pensado gastar”, dijo.
Larrañaga comentó que en invierno se dificulta la venta y la competencia es constante relacionada con los descuentos. “Mi arma de competencia son los precios”, explicó el comerciante”.
También sostuvo que en el centro a la noche se ven muchos indigentes y se pone un poco peligroso. “A veces rompen vidrieras pero Sarandí es el lugar más seguro del centro de Maldonado”, aseguró.