Por doquier, además, se observaron numerosos autos embanderados y haciendo sonar sus bocinas.
En el puerto de Punta del Este, también los argentinos que estaban en sus yates hicieron sonar sus sirenas por un buen rato. En ese lugar también se apreció una caravana con varios rodados y gente que estaba en los restaurantes que salió a festejar.
La presencia del intendente Enrique Antía fue valorada por residentes que se encontraban en la rambla, donde algunos lo saludaron efusivamente y al tiempo que otros lo aplaudían.