El pacto, que se alcanzó este miércoles, establece una tregua en la región y un proceso de liberación de rehenes en dos fases. En la primera fase, Hamás liberará a 33 personas a cambio de un millar de prisioneros palestinos detenidos por Israel. Se espera que los primeros liberados sean mujeres, niños y personas mayores. La segunda fase contempla la liberación de soldados israelíes y de los cuerpos de personas que fueron asesinadas durante el conflicto.
El acuerdo fue confirmado por el gobierno de Estados Unidos, poco antes de la investidura de Donald Trump como presidente. En un mensaje en la red social Truth Social, Trump expresó que se había alcanzado el acuerdo para liberar a los rehenes en la región.
En Gaza, el anuncio del alto al fuego fue recibido con festejos y celebraciones, mientras que en Israel se expresaron sentimientos mixtos debido a la incertidumbre sobre la condición de todos los rehenes.
Roni Kaplan, portavoz del Ejército de Israel, comentó que actualmente quedan 98 rehenes israelíes, aunque lamentó que al menos 37 de ellos ya no estén vivos. Según Kaplan, las liberaciones comenzarán en los próximos días, con especial énfasis en los menores y mujeres secuestradas.