Alguien que no se identifica avisó a personal del área de Investigaciones del Distrito II de policía que en una vivienda del barrio Urbanización del Este podrían encontrar los bienes robados del parador de Parada 31 de la Mansa.
Los policías obtuvieron una orden judicial y procedieron a allanar la vivienda. En su interior fueron decomisados tres tubos de gas de 45 kilos, varias sillas de plástico blanco, tres cajas de porcelanato, una reposera de madera, y cinco lata de pintura de 18 litros cada una. Todo coincidía con lo denunciado como robado del parador.
El residente en la vivienda fue detenido y trasladado a la comisaría. Se trataba de H.S.P. (iniciales de nombre y apellidos), de 18 años de edad, carente de antecedentes delictivos. En los interrogatorios el muchacho admitió haber robado en el parador y dijo que había vendido uno de los tubos de gas a B.F.A., de 63 años de edad, de quién luego se comprobó que también carecía de antecedentes delictivos.
Fue a partir de esos datos que se procedió a la detención de B.F.A. Los dos detenidos quedaron a disposición policial, y el encargado del parador fue citado para que reconociera la mercadería recuperada, cosa que hizo.
El juez de Penal 10º turno realizó la audiencia del caso al cabo de la cual se pronunció con el procesamiento de H.S.P. a quien acusó de haber cometido un delito de hurto, y de B.F.A. a quien acusó de un delito de receptación (tener o adquirir mercadería de dudosa procedencia o robada, para sacarle un provecho propio o para terceros).
El magistrado evitó que ambos procesados fueran a prisión, pero ordenó que H.S.P. cumpla como medida sustitutiva arresto domiciliario nocturno por un período de 90 días.