Por su parte, la presidenta de la Comisión Directiva, Valeria Risotto, agradeció la colaboración que se recibe por parte de la Intendencia de Maldonado, al tiempo que hizo hincapié en la urgencia de obtener más ayuda para mantener este servicio que “es único en Uruguay”, y agregó que el objetivo es “mantenerlo y mejorar la calidad de vida de los usuarios y sus familias”.
En la actualidad, la ONG cuenta con el aporte de socios colaboradores y de la actual Administración -a través de la Dirección de Políticas Inclusivas y de la Dirección General de Deportes-. Desde hace dos años “venimos luchando para lograr el cupo cama por parte del Banco de Previsión Social (BPS), ya que además de los usuarios habituales hay siete personas que residen en forma permanente dentro del hogar, y dos de ellas, son por orden judicial”, indicó Risotto.
Por último, González destacó que “la IDM se puso al hombro la colaboración pero se necesita ese respaldo de BPS para continuar con más tranquilidad la labor”.
En la sede ubicada en las calles Fructuoso Rivera y Simón del Pino del barrio Odizzio, personas con discapacidad de entre 18 y 65 años cuentan con la posibilidad de asistir a distintos talleres y participar en actividades recreativas durante todo el año. Los usuarios reciben un servicio completo de alimentación y cuentan con un proyecto individual de seguimiento, atención, contención, potenciación de sus capacidades y de inserción social.