La iniciativa, impulsada por la administración del intendente Miguel Abella, busca restablecer el espacio de culto y acción social - la capilla - que existía en el antiguo asentamiento.
La resolución habilita la entrega de los solares 15, 16 y 17 de la manzana U, ubicados sobre la Calle 1 del nuevo barrio. Según el proyecto, el destino de estas tierras será la construcción de una parroquia y un salón de usos múltiples para actividades pastorales y sociales.
Si bien el traslado de las instituciones del viejo al nuevo Kennedy es parte del plan de relocalización, la controversia surgió en torno al instrumento jurídico utilizado. Los ediles del Partido Nacional y el Partido Colorado defendieron la donación definitiva como una forma de dar estabilidad a una institución con arraigo social.
Sin embargo, el Frente Amplio votó en bloque contra la medida, argumentando que la entrega de tierras públicas debería realizarse mediante la figura de comodato (préstamo de uso), lo que permitiría que el Estado mantuviera la propiedad de los terrenos.