De acuerdo a las primeras pistas obtenidas en el lugar, los ladrones habrían ingresado tras lograr abrir una puerta.
Cuando la policía estaba tomando declaraciones en el edificio, inquilinos de un chalet vecino avisaron que debajo de los pinos del frente de la propiedad había una mochila y un bolso que no eran suyos.
Al revisar la policía el contenido de esos bolsos, resultó que eran los sustraídos del apartamento. En una de las mochilas la familia robada guardaba cuatro pasaportes pero al momento de encontrarla sólo había dos.
Más tarde fue localizado el vehículo que fue abandonado en calles Rubens y Cuneo.
De acuerdo a datos a los que accedió FM Gente, los ladrones ingresaron mientras los ocupantes dormían y el robo se habría concretado en dos "tandas" en la misma madrugada.