Las proyecciones de especialistas es que a los argentinos les saldrá cada vez más caro vacaciones en Uruguay, por lo que el turismo será el sector más directamente perjudicado por la inestabilidad económica
del vecino del Plata.
En contrapartida, los uruguayos se volcarán a Argentina por el cambio favorable lo que producirá menos ingresos en el sector comercial y de servicios por dos vías: la no tan masiva llegada de argentinos y el gasto de compatriotas del otro lado del río.