“Fue una lucha. Desde los ocho meses estuvo preso y después quedó libre. Eso fue como volver atrás. Ahora llega un poco de paz, de tranquilidad. Pero ni con mil años presos me devuelven la vida de mi hija. Eso no tiene retorno. Pero que alguien que fue culpable pague una pena… De todas maneras, en una risa tres años y medio. Aunque fuera cadena perpetua, no me devuelve la vida de mi hija”, señaló.
Manifestó que desde el comienzo sabía que este joven era el autor del asesinato de su hija. “Yo lo sabía, Cuando lo dejaron libre yo me arrimé enseguida al Juzgado y a la Fiscalía. Mi familia nunca había te ido ningún problema por nada, a nivel de policía o judicial. Y cuando lo dejaron suelto, no entendía cómo”.
“SE notaba que no habían leído el expediente… Yo no sé de leyes. Yo siempre pedía que, al que le tocara o a la Suprema Corte, leyeran el expediente. Decían que no había pruebas. Pero había muchas pruebas”, señaló.
Además, expresó su agradecimiento al fiscal Rodrigo Morosoli, que “me contuvo” y “me explicó muchas cosas, para que estuviera tranquila. Pensar que no se hace justicia es algo muy doloroso, es algo que nunca cierra”.
Indicó que, en el expediente, el joven dijo que “fue a matar a Matías y mató a la loca… Textuales palabras… Tratar así a una persona a la que le quitó la vida es fuerte. Era una vergüenza decir que lo había dejado libre por falta de pruebas. Había muchas”.