Luego del Desembarco de los Treinta y Tres Orientales, se camufló para evadir a los brasileños e ingresar a Montevideo para obtener medicamentos e instrumental médico para atender a los patriotas heridos.
Realizó tareas de espionaje, poniendo en riesgo su vida en pos de la independencia nacional.
También recolectó dinero y armamento para colaborar así con la lucha de los Orientales en contra de los invasores del Imperio Brasilero. Además, predicó los ideales del Nacionalismo y del Liberalismo, que proclamaban las ideas de igualdad entre los seres humanos, se resaltó.
Falleció joven, en el año 1835, el mismo en el que su hermano asumió la Presidencia de la República.