Es una fuente inigualable de componentes inmunológicos y aporta los nutrientes necesarios para el óptimo desarrollo del niño. Aunque desde el siglo XX se han inventado productos que la sustituyan, no se ha logrado alcanzar su complejidad. Entre los 250 elementos que la componen están las proteínas, lípidos, oligosacaridos (HMOs), citocinas, electrolitos, antimicrobianos, enzimas, antiinflamatorios, inmunomoduladores y microelementos.
Por esta razón se busca concientizar sobre la importancia de donar. El año pasado, hubo un total de 2000 recién nacidos alimentados con esta modalidad y 3000 fueron los litros que se donaron.
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