Sarmoria recordó a su hija como una adolescente con toda la vida por delante, con padres presentes y con una hermana que la adora. “No era una chiquilina rebelde, no era una mala persona, al contrario, confiaba en esta persona que la encantó que fue su novio”, expresó. Hacía nueve meses que salían. “Lo más macabro de todo esto que todo el mundo tiene que saber que fue premeditado, fue un femicidio, por más que tenga 17 años”, sostuvo.
Según la mujer, Valentina estaba enamorada del chico, “no dudo que, a su manera, esa mente enfermiza sintiera lo mismo, pero sintió la apropiación de ella”, dijo. Y agregó: “Él era su novio, iba a casa, era un muchacho muy reservado, nunca con una palabra fuera de lugar”.
Sarmoria contó que el 14 de febrero los adolescentes estuvieron detenidos porque habían tenido una discusión y Valentina le había dado una cachetada. A partir de ese momento, la chica comenzó con tratamiento psicológico. “Yo tendría que estar enchalecada del dolor que siento porque quiero que se haga justicia, que no haya más Valentinas por favor”, expresó.
La mujer afirmó a la prensa que el adolescente tomó a su hija "como un trofeo, mía o de nadie”. Considera que el joven “es un asesino serial” y que "no es la mente de un chico adolescente”.