La mayoría había cometido delitos de atentado violento al pudor y llevaban más de tres años de prisión preventiva, por lo cual esperarán la sentencia en su casa.
La única mujer excarcelada había sido procesada por asistencia al narcotráfico y ahora deberá presentarse en la seccional policial durante seis meses.
Para otorgar la gracia se valora si el aspirante tenía antecedentes penales, si es menor de 20 años de edad y su comportamiento en la cárcel. “Interesa si tiene signos de rehabilitación, actitud para el trabajo y el estudio y buena conducta”, comentó el ministro. “En esta cárcel en particular me sorprendió que la enorme mayoría de reclusos demuestran buena y muy buena conducta, lo cual es importante”, agregó.
De todas formas, el porcentaje de gracias se mantiene en un 15% de los que aspiran a ella. Ruibal llevó varios expedientes, con casos que le generaron dudas, para analizar con los restantes cuatro ministros de la SCJ.