En ese sentido, se buscan casas con espacios verdes y básicamente se trata de familias que aspiran a vivir en la zona. Algunas cifras se han elevado, reconoció, pero aún así Maldonado es la opción para esas familias, por lo menos para pasar la época de pandemia.
En cuanto a valores de alquileres, los movimientos se dan entre aquellos que actualmente pagan entre 35 y 40 mil pesos y buscan bajar al rango de 20/25, o menos. También hay movilidad en los apartamentos, donde los inquilinos buscan eliminar los gastos de expensas y por eso dejan los edificios en búsqueda de casas con parque y cercanía a los colegios.
Las zonas más buscadas, y entre las que se da esta movilidad por parte de quienes ya viven y por parte de quienes llegan, es la de Pinares y todo su entorno; barrios que, además, están cerca a veces peo entre los que hay diferencias de precios significativas. Uno de los ejemplos más claros es moverse desde Pinares hacia La Fortuna o Lausana.
En cuanto al movimiento entre apartamentos, inquilinos que pagan entre 800 y 1.500 dólares, más expensas, buscan casas de iguales montos pero sin gastos comunes.
Por otro lado, una situación diferente se verifica en los alquileres de locales comerciales: el impacto de la pandemia ha llevado a cerrar numerosos negocios en todos los ejes comerciales de la ciudad.
Artola puntualizó que, en el rubro comercial, no es tanto lo que pesa el monto del alquiler a la hora de definir cerrar un negocio, sino que se da por la falta de gente ya que el público no sale, no consume y no gasta.