El comunicado del Ministerio indica que la influenza aviar es una enfermedad que puede generar graves impactos en la biodiversidad, importantes pérdidas económicas y riesgos para la salud pública en caso de contacto con aves infectadas.
“Por este motivo, es fundamental la notificación inmediata de cualquier mortalidad de aves silvestres o domésticas a la División de Sanidad Animal del MGAP”, agrega. Asimismo afirma que el consumo de carne de ave y huevos es seguro y no representa riesgo para la salud pública.
El MGAP recomienda prestar especial atención a los siguientes signos clínicos en aves:
- Mortalidad repentina
- Síntomas respiratorios
- Alteraciones neurológicas
- Hemorragias o diarrea
Para reducir el riesgo de ingreso del virus recomienda:
- Aves domésticas: Mantenerlas en gallineros protegidos, asegurando que agua y alimento no estén expuestos a aves silvestres. Mantener la limpieza y evitar la acumulación de materia fecal.
-Establecimientos avícolas: Reforzar las medidas de bioseguridad:
• Verificar el estado de mallas antipájaros, portones y cortinas para evitar el ingreso de aves.
• Controlar la presencia de roedores e insectos que puedan transmitir el virus.
• Implementar cambios de ropa y calzado al ingresar a los galpones.
• Mantener en condiciones óptimas los desinfectantes de filtros sanitarios, alfombras y arcos sanitarios.
• Restringir el ingreso de personas y vehículos innecesarios a los establecimientos.
• Prohibir que los trabajadores avícolas tengan contacto con otras aves o visiten lugares con presencia de aves acuáticas (tajamares, humedales).
• Monitorear la mortalidad diaria normal de las aves del establecimiento y notificar inmediatamente cualquier aumento inusual.
Foto: Diario Perfil