En su primer artículo el proyecto plantea que “los aranceles que cobran las Tarjetas de Crédito a los comercios y proveedores adheridos podrán ser variables, pero la diferencia entre la mayor cobrada y la menor cobrada no podrá ser superior al 2% dentro de cada ramo de actividad.
Asimismo establece que, “cuando un emisor de Tarjetas de Crédito acuerde con algún comercio o proveedor ventajas para sus clientes tarjetahabientes, deberá otorgar las mismas condiciones a aquellos comercios o proveedores del mismo ramo de actividad, que individualmente o agrupados, alcance similares montos de ventas mensuales que el comercio que acordó con el emisor”