Algunos optaron por la comodidad y arribaron con reposeras y mesas plegables. Otros simplemente con una botella de champagne y las copas necesarias para brindar en el comienzo del nuevo año.
Una multitud se agolpó entre el hotel Conrad y la parada 1 que generó inconvenientes en la circulación vehicular.
También los brasileños que celebran reveillón y que alquilaron los suntuosos apartamentos frente a la bahía se sumaron con un ruidoso festejo.
En los minutos finales del 2016 comenzó a iluminarse el cielo con los fuegos artificiales que surgieron desde distintos lugares.
A partir de la hora cero los estruendos se intensificaron generando una multiplicidad de colores en el inicio del 2017.
Muchos de los presentes destacaron que la pirotecnia en esta oportunidad fue más intensa que otros años y el espectáculo se fue prolongando durante toda la madrugada sobre el cielo del principal balneario uruguayo.
Posteriormente en la rambla Gral. Artigas frente a los conocidos restaurantes de la zona portuaria miles de personas se reunieron para dar rienda suelta a su alegría en el marco de la celebración del nuevo año.
También varios yates se ubicaron en la bahía frente a la parada 1 integrándose a la fiesta que ofreció Punta del Este al recibir el 2017.