En momentos de repunte de casos de COVID-19 en Uruguay, pero con un 74% de la población inmunizada (un 93% si se considera la población objetivo), el país ofrece como atractivo a sus visitantes -que deben entrar vacunados y con un examen PCR negativo- la opción de conseguir una dosis de refuerzo o de que los menores entre 12 y 18 años, cuya vacunación no es obligatoria para ingresar, puedan ser inoculados.
“No se trata de turismo de vacunas, sino con vacunas. No es llegar, vacunarse e irse, es para quien viene a hacer sus vacaciones, está un tiempo determinado en Uruguay y puede obtener la vacuna gratis (de los laboratorios Pfizer y Biontech)”, explicó Viera, quien agregó que “es un elemento de seguridad” para toda la población.
Sobre el papel de Uruguay en el escenario turístico mundial, Viera opinó que “viene creciendo en promoción, en presencia en el mundo, en conocimiento” y que, a partir de la marca Uruguay Natural, vigente hace 20 años y vinculada a su calidad de vida, el público conoce cada vez más “su seguridad, ahora también sanitaria, su excelente gastronomía, sus carnes y sus vinos”, resumió en su entrevista con EFE.