Cabe señalar, que en este lapso de fuerte recesión de las actividades como consecuencia de la pandemia y la emergencia sanitaria, fueron diez las empresas que cerraron en el Departamento de Maldonado. Todo se redujo en Maldonado a la mínima expresión y los emprendedores no tuvieron otra salida que buscar otras rutas en materia laboral. "Hubo ciudadanos que salieron a realizar changas y pasaron a ser obreros del taxi", entre las posibilidades de trabajar", agregó.
HISTORIA DE UNA CRISIS
Gugliotta, afirmó que la mochila es pesada: "desde el 13 de marzo del 2020 quedamos parados", dijo. "Los vehículos parados y con créditos tomados". "Los créditos hay que pagarlos y la realidad es que la banca privada ha sido inflexible con nosotros", explicó.
Afirmó, que "el Bandes que en un momento se dijo que venía a dar una mano a los uruguayos, a uno de los compañeros le embargó la camioneta por la falta de pagos".
No hay dudas del severo castigo y la manera de retomar el camino es todo un desafío para los transportistas turísticos. Recordó, que en setiembre último cuando se aflojaron algunas medidas inmediatamente se empezó a trabajar ante los ciudadanos que se vieron impulsados a salir luego del fuerte aislamiento impuesto por la pandemia. "Vino la variable Ómicron y nos tiró todo abajo y ahora arrancamos de manera tibia", expresó.
SEMANA DE TURISMO A UN 85%
Gugliotta, dijo que la semana de turismo arrancó de manera auspiciosa. Los buses salieron en excursión hacia destinos como Brasil y Argentina, mientras que las camionetas están haciendo transfer.
Expresó que se trabajó en un 85% pero es incierto lo que pasará hora. Por el motivo expresado consideró claves las medidas adoptadas por parte del gobierno nacional.
Mencionó, que según las expresiones del ministro de turismo, Tabaré Viera, las medidas tienen vigencia hasta diciembre del corriente año 2022, lo que significa una certeza y máxime cuando existen esperanzas de una temporada 2023.
Gugliotta, recalcó que es una exoneración de los aportes patronales en un cien por cien. En la Dirección General Impositiva se estableció que no obliga a realizar los adelantos que por ley se está obligado. Vale establecer que si a final de año, si facturó, tendrá que pagar. Si no factura, no tendrá que pagar, dijo.
Manifestó, que "la necesidad que no cobraran el adelanto resulta vital", cuando el costo del estado para estas pequeñas empresas es elevado. "La idea es poder llegar a la próxima temporada y en ese sentido va a la ayuda", precisó.
Recordó, que fueron dos temporadas sin cruceros y en Maldonado que eran 50 empresas, estimándose que una decena quedaron por el camino. Esa situación es la que se trasladó al Poder Ejecutivo, la mayoría de las empresas son familiares, expresó.
Sostuvo, que el gobierno nacional tuvo sensibilidad frente a esta realidad y los ministros Viera y Mieres siguieron trabajando el tema y felizmente lo lograron, señaló.