La denunciante debió ser detenida mientras recibían su denuncia en la comisaría, porque habría incurrido en desacato contra los policías que la atendían.
El comando de la Seccional 8ª de policía decidió enviar efectivos al bar para citar a la propietaria en procura de aclarar lo que realmente había ocurrido. Al llegar los policías al bar dos hombres que estaban allí comenzaron a insultarles e intentar agredirlos. Todos los implicados en el nuevo incidente fueron detenidos y conducidos a la comisaría.
A esta altura de los hechos se comunicó a la juez de Paz de la 4ª Sección de Maldonado lo que había pasado, y la cantidad de detenidos que tenían. La magistrado dispuso que se esperara que se le pasara la ebriedad a todos los detenidos y que después se les liberara.