A modo de ejemplo, una de estas mujeres llegó a flagelar a su hija de diez años por orden de la estafadora que, además, la amenazó con matar a sus padres.
La mujer ahora detenida destruyó los celulares de sus víctimas para mantenerlas incomunicadas, revisaba sus pertenencias y hasta llegó a manejar sus negocios.
La situación detonó cuando la “enviada” retuvo a estas mujeres en una residencia de Beverlly Hills y los familiares comenzaron a sospechar sobre los motivos de su ausencia y la influencia que la presunta religiosa ejercía sobre ellas.
El caso tiene otros insólitos ribetes, que las fuentes consultadas por FM Gente mantuvieron en reserva dadas las características de la investigación.