La actividad se realizó con apoyo de la Base Aeronaval Carlos Curbelo y la Cetacean Society International, tomó unas cinco horas y un gran esfuerzo económico, pero permitió constatar que las ballenas siguen estando, dijo el experto. “Es una especie que se viene recuperando a muy buen ritmo y que promete muchísimo para nuestra región”, señaló.
Añadió que en ese lapso pudieron observar “dos madres con sus dos crías (siempre nace una sola) y varios animales solitarios en traslados rápidos, probablemente ya en camino de regreso a sus zonas de alimentación al sur del planeta (convergencia antártica)”.
(foto: OCC)