“Diariamente hay una, dos o tres clases que no se cumplen y los chiquilines se van a la calle. Los papás que podemos, los recogemos y los llevamos a casa. Pero, en definitiva, no se cumple la currícula. Estamos ya en mayo y este tema no se soluciona por parte del liceo… Después llega fin de año y no cumplen con los programas. Y eso se va sumando”, se quejó.
Reclamó que los profesores cumplan con sus obligaciones; “o si no, que renuncien, para que se convoque a suplentes o se les asignen esas horas a otras personas. La mayoría de los que estamos acà fuimos alumnos de este liceo. Y este tipo de cosas, antes no pasaban. Es bastante indignante para la ciudad de Piriápolis que no haya responsabilidad por parte de las personas que se hacen cargo de los grupos y que después no vengan a dar clases”.
En tanto, la madre de otro alumno informó que hubo una reunión con la directora del centro la semana pasada. “Presentamos una carta y hasta el momento no hemos tenido respuesta… Los profesores toman todas las clases que pueden, y cuando falta uno afecta a todo o a la mayorí del alumnado”, remarcó.
Se indicó que, sólo en el turno matutino, se dejaron de dictar unas 40 horas de clase por inasistencia de profesores, cifra que equivale aproximadamente a un tercio del total de las horas asignadas en el turno.
Los padres dijeron que el año pasado se vivió un problema similar, a tal punto que a algunos estudiantes les exoneraron materias en forma directa porque sólo habían tenido unas pocas clases.
Informaron, además, que están intentando obtener una entrevista con autoridades de la Inspección de Enseñanza Secundaria para tratar de que se normalice la situación.