Según explicó, el dinero se lo fueron entregando en distintos pagos de $2.000 ya que "compraban de a 4 o 5 panchos". Esta mañana, al intentar realizar un pago en un local de cobranza, le informaron que los billetes no tenían validez.
El comerciante, que es jubilado, manifestó que vende panchos “para poder sobrevivir”, y decidió hacer pública la situación para evitar que le ocurra lo mismo a otra persona.
Además, indicó que realizó la denuncia policial correspondiente y anunció que durante esta jornada estará trabajando en la zona de la Península. Su carro de panchos, que se puede reconocer por su gazebo rojo, estará ubicado frente al Municipio de Punta del Este, sobre calle Gorlero.
Foto: imagen ilustrativa